viernes, 22 de septiembre de 2006

Loewe trajó ayer a Palma su colección Otoño/Invierno 06-07

Diario de Mallorca, 22/09/06.- Loewe es elegancia y modernidad; una fórmula equilibrada que siempre se salda con el glamour, algo que busca colección tras colección. Su último intento se saldó de nuevo con éxito, pues si en París ya lo aplaudieron durante la Semana de la Moda, el hotel Son Vida, ayer, cayó rendido ante la nueva propuesta Otoño/Invierno 06-07.

Un pase privado, únicamente para clientes, reunió entorno a la pasarela, a más de un centenar de seguidores de la firma entre los que se encontraba la cantante Nuria Fergó, que acudió acompañada de José Manuel Maíz, de la productora Backstage, que acostumbra a realizar las galas musicales de IB3 Televisió.

Al son de susurros franceses surgían curvas sinuosas e insinuantes. El blanco y el negro visten la nueva temporada. Contra el frío, la elegancia de una chaqueta.

Loewe, de la mano del diseñador José Enrique Oña Selfa, imagina a una mujer en cuero acharolado. Combina los tonos de negro y las diferentes telas.

Ellas presumen de piernas con vestidos muy cortos y medias tupidas sin olvidar un tacón de vértigo que resalta la feminidad. Son discretas, urbanas y modernas. Reinventan el corte propio de los años ochenta, los que recuerdan a directores como Luis Buñuel, y se lo adueñan.

Para ellos, Loewe imagina a un hombre trabajador, seguro de sí mismo, elegante y con un punto sexy tanto cuando se visten de traje como con estilo deportivo.

Sobre la pasarela todo parece ser negro. El blanco tarda en asomarse pero cuando lo hace lo tiñe todo de luz, con propiedad, adueñándose de monopiezas y chaquetas.

La colección se completa con algún tono amarillo canario o versiones terrosas, en marrón, de piezas que varían los tejidos.

El cuero se combina con los cuellos de piel con un resultado que refleja comodidad y practicidad ante el frío de la temporada.

Para las mujeres idean trajes de noche que no esconden la sensualidad. Los hombros quedan al descubierto con un aire casual y desenfadado para cubrirlos después con suaves abrigos de pieles.

Las prendas restaron protagonismo a los complementos que ayer no pisaron la pasarela. Si bien los zapatos fueron únicamente de tacón, los bolsos -probablemente lo más deseado de esta firma- no salieron a desfilar.

Aún así se ha ideado un nuevo modelo del popular Amazona, modelo que ya celebra su trigésimo primer aniversario, y que combina a su vez el charol con el cuero en una simbiosis con el resto de la colección.

Polémicas aparte, las modelos estilizadas y sin una mostrar la extrema delgadez que tiene a la pasarela Cibeles en el punto de mira, siguieron marcando silueta.